Discurso de N. K. Jemisin en los Hugo 2018


Si me conocéis sabréis que os he recomendado sus libros por activa, por pasiva, y por si os descuidáis. Me parece una genia, una escritora brillante. Así pues, en la WorldCon de este año ha ganado su tercer premio Hugo por “The Stone Sky”, el tercer libro de su trilogía Tierra Fragmentada. De esta forma ha hecho historia siendo la primera persona en ganar tres veces consecutivas y la primera persona cuya trilogía ha sido ganadora del premio por cada uno de los libros que la componen.

Este discurso, pronunciado al recibir el premio, ha sido facilitado por Orbit Books, la editorial de sus libros en inglés y traducido por mi.

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“Este ha sido un año difícil, ¿no? Unos años difíciles. Un siglo difícil. Para algunos de nosotros, las cosas siempre han sido difíciles. Escribí la trilogía de “La Tierra Fragmentada” para hablar de estas dificultades, y sobre lo que conlleva el mero hecho de vivir, siquiera prosperar, en un mundo que parece convencido en destrozarte. Un mundo de gente que cuestiona tu capacidad constantemente, tu relevancia, tu mera existencia.

Me llegan muchas preguntas sobre de donde provienen los temas de esta trilogía. Es obvio que me estoy basando en la historia de opresión estructural humana y mis propios sentimientos sobre este momento de la historia de América. No obstante, lo que puede ser menos obvio, es que gran parte de la historia proviene de mis sentimientos sobre la ciencia ficción y la fantasía. Pero también es cierto que la CF es un micro clima dentro del planeta, y por lo tanto no está libre de los prejuicios y la mezquindad del mismo.

Pero otro tema que quise mencionar en “La Tierra Fragmentada” es que la vida en un mundo complicado no es solo luchar. La vida es la familia, tanto la de sangre como la que se elige. La vida son aquellos aliados que resultan válidos por sus acciones, no solo por sus palabras. Vivir es celebrar cada victoria sin importar cuan pequeña sea.

Quiero que recordéis, aquí, bajo estas luces, que 2018 también ha sido un buen año. En este año se han batido récords. Un año en que hasta el más cegado por el privilegio ha sido forzado a admitir que el mundo está roto y necesita ser reparado, ¡y eso es algo positivo! Reconocer el problema es el primer paso hacia su resolución. Miro hacia la ciencia ficción y la fantasía como un medio para conducir está época : nosotros, los creadores de contenido somos los ingenieros de las posibilidades. Este género, aunque a regañadientes, finalmente reconoce que los sueños de las minorías importan y que todos nosotros tenemos un futuro, al igual que el mundo. (Espero que pronto.)

Sí, habrá quienes se opongan. Se que estoy en este escenario, aceptando este premio, por la misma razón que todos los anteriores ganadores del premio a mejor novela: porque me lo he currado. He vertido mi dolor en mis escritos cuando no me podía permitir la terapia. He estudiado compendios de literatura muy amplios y complejos para ver como podía mejorar mi estilo. He escrito “Un millón de palabras de mierda” y probablemente “Un millón más de meh”.

Pero, más allá de eso, he sonreído y asentido cuando editores de revistas, con toda la buena intención, me han recomendado que diluyera mis alegorías y mi ira. (Cosa que no hice.) He rechinado los dientes mientras un escritor profesional me dio un discurso de diez minutos, como si yo fuera representante de todas las personas de color, cuando afirmé que éramos una minoría en las ciencias. He seguido escribiendo a pesar de que mi primera novela, “The Killing Moon”, fue rechazada inicialmente bajo la presunción de que solo gente de color estaría interesada en leer un libro de una autora de color. He alzado mi voz para replicar a compañeros de charlas que han tratado de hablar mientras yo hablaba de mi jodida vida. He luchado contra mi misma, y esa pequeña vocecita dentro de mi que, constantemente, aun a día de hoy, susurra que debería mantener mi cabeza baja y dejar hablar a los escritores de verdad.

Rogers Cadenhead/YouTube

Este es el año en que sonrío ante todos esos que se oponían, (todos y cada uno de esos mediocres e inseguros quiero y no puedo, quienes insisten en sugerir que yo no pertenezco encima de este escenario, que la gente como yo no puede haber ganado un honor semejante, que cuando ellos ganan es meritocracia, pero cuando nosotras ganamos es “por cumplir un cupo”). Puedo sonreír a toda esa gente y levantar un enorme y brillante dedo corazón con forma de cohete en su dirección.

¿Cuántos habéis visto Black Panther? Mi parte favorita probablemente es la canción “All the Starts” (Todas las estrellas) de Kendrick Lamar. El estribillo dice: “Esta puede ser la noche en que mis sueños me digan que todas las estrellas son más cercanas.” Espero que 2018 sea el año en que las estrellas son mas cercanas para todos. Las estrellas nos pertenecen. Gracias.”

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